Monday, April 26, 2010

La punta de iceberg

Todos conocemos la historia del Titanic. El barco, que poseía gran parte de su estructura situada por encima del agua, colisionó contra un iceberg, cuya estructura estaba casi en su totalidad sumergida. Es en cierto modo la historia de David contra Goliat. Del poder del "aparentemente" pequeño que tumba al "aparentemente" poderosos.

Ultimamente hemos escuchado noticias, para algunos preocupantes, sobre el fraude de centrales fotovoltaicas que generan energía de noche, utilizando para ello generadores de gasoil. ¡No hay motivo de alerta, ya que porcentualmente, los casos en los que se ha detectado son escasos! Es el mensaje tranquilizador que han querido lanzar, tratando de mantener una delicada ambigüedad entre lo desdeñable de la conducta y su supuesto nulo impacto sobre el bolsillo del pagano consumidor eléctrico.

Pero,¡¡¡ no nos engañemos!!!, alguien tan sinvergüenza como para verter a la red como energía solar altamente subvencionada a las 3 de la madrugada, no debe tener muchos problemas en hacer algo parecido en horas de escaso sol, bien por razones climáticas o de otro tipo. O que existen otros defraudadores menos descarados que sólo utilizan este tipo de técnicas en aquellos momentos en los que no pueda generar tanta alarma.

En cualquier caso, no dejan de ser mis afirmaciones anteriores mas que meras especulaciones, y no por ello puedo saltarme el actualmente tan desdeñado principio de presunción de inocencia. Lo que si es cierto es que una de las máximas que uno ha venido corroborando desde mis ya lejanos tiempos de estudiante de economía, es que el ser humano responde a incentivos. En el caso que nos ocupa, este incentivo esta en función de dos variables básicas, la ganancia derivada del fraude (mucha con el generoso sistema que regala pingües beneficios extraordinarios por kwh generado a los titulares de estas instalaciones, especialmente las que entraron en funcionamiento antes de septiembre de 2008) y la probabilidad de ser descubiertos, lo que dado el tamaño y el carácter aislado de muchas plantas fotovoltaicas, se torna difícil y caro.

J. F. Kennedy afirmaba que la victoria tiene un centenar de padres pero la derrota es huerfana. Muchos se han apuntado el merito del auge renovable de nuestro pais. Sin embargo, además de los éxitos regulatorios que ha habido en este proceso, no podemos olvidar que el principal motor de este despegue ha sido el sobrecoste que los consumidores de electricidad hemos asumido en forma de primas e incentivos. Ahora que seguir presionando sobre las tarifas y precios de consumidores presentes y futuros (vía déficit), tendremos que otorgar nuevas paternidades a aquellas ideas que intenten romper con un bloqueo financiero, con vistas a garantizar un ritmo de crecimiento adecuado y sostenible al fomento de estas energías, tanto desde la perspectiva ambiental como la económica y social

Wednesday, February 14, 2007

Molinos y Gigantes

Mire vuesa merced, -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos, son la aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece -respondió D. Quijote- que no estas cursado en esto de las aventuras, y si tienes miedo, quitate de ahí y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla. Y diciendo esto, dio espuelas a su caballo Rocinante sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba ...
La lectura de este pasaje del libro de Cervantes, se muestra una vez más de una vigencia y actualidad inusitada. Sin necesidad de cambiar muchas cosas, uno podría imaginarse una reunión en la que dos presidentes autonómicos tienen entre ellos un debate muy similar "son molinos" "no, son monstruosos gigantes que agitan sus brazos".
El debate sobre el papel de las energías renovables y más concretamente, sobre el papel y el desarrollo de la energía eólica, encuentra un magnifico resumen en el pasaje cervantino. Y como en él, las acciones de los personajes se corresponden con los extremos de carácter. El pragmático Sancho, que ve los molinos que jalonan su itinerario por la Mancha, frente a D. Quijote que, en su idealismo y ensoñación se enfrenta al esos gigantes de largos y amenazadores brazos.
La energía eólica cuenta en su haber el logro de su identificación hasta el momento con los conceptos de ecología, sostenibilidad, respecto al medio ambiente y en general una amplia identificación con el concepto "verde". También cuenta en s haber con un grado de madurez tecnológica que le sitúa en clara situación de ventaja competitiva con el resto de energías renovables que, o bien tienen un reducido potencial de crecimiento en relación con la evolución de la demanda (minihidráulica, residuos), bien se encuentran en etapas iniciales de desarrollo que no permiten una implantación masiva de la misma.
Si embargo, el debate sobre el papel de estas tecnologías, no es ni de lejos, tan etéreo como el aire que mueve sus aspas. La piel de toro autonómica esta salpicada tanto de "Quijotes" como "Sanchos". Desde los que arremeten, hasta los que ven en ello la fuente de la harina de la que luego hacer el pan para muchos pueblos o localidades condenados en otro caso a un ostracismo económico.
Sin entrar en análisis de costes, problemas de gestión, paisajísticos, coste de oportunidad del espacio, u otras cuestiones que tanto la técnica como la academia continúan debatiendo, al final uno se acaba sintiendo más quijote o sancho en función de las circunstancias. Es verdad que los gigantes son cada día más gigantes, que nuestro campos, páramos o serranías se asemejan al cuerpo un guerrero saeteado por estas modernas flechas que acribillan tanto parte de nuestra historia como de nuestros destinos. Pero también lo es, que a falta de alternativas, que en ausencia de un verdadero compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética, que supone no gastar más de lo necesario, el mundo queda más en manos de Sanchos. Recuerdo una lección de un viejo profesor sobre la inmortal obra de Cervantes y lo que llamó un proceso de quijotización de Sancho y sanchificación de D. Quijote, hasta el punto que al final de la obra cordura y fantasía se trasladan totalmente. ¿Seremos capaces de encontrar un punto intermedio, con el que ver este problema?